La primera Navidad con mi Peladilla

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Este fin de semana al ser Navidad y al venir la familia a casa mi Peladilla ha tenido que hacer un pequeño esfuerzo para demostrar que un coche con 34 años aun funciona y puede circular, cosa que hay gente que no entiende. El viernes por la noche como ya os he contado cayo una nevada y quedo completamente cubierto por la nieve, bueno pues después de escribir el blog me dirigí a quitarle la nieve pero mi padre ya lo había echo, le había dado un repaso con la manguera y le quito toda la nieve. Fui a sacarlo a la calle para dejar secarse al sol, pero finalmente no fue así, el coche termino en el garaje con el motor al aire para hacerle una pequeña puesta a punto y para ver que puede tener mal y repararlo poco a poco.

Lo primero que hicimos fue hacer una pequeña puesta a punto, nada mas a hacerla el motor ya no fallaba tanto, y pero seguía fallando, así que desmontamos la tapa del delco y vimos que el eje de los platinos bailaba y estaban muy separados y desgastados, así que como necesitamos alguna pieza tendrá que esperar. Al sacar el coche del garaje vimos que tira algo de aceite, pero aun no sabemos el porque, haber si le echamos un vistazo mas a fondo.

El domingo, dia de nochebuena, aun no tenía seguro, pero como tenia mono de conducir el pelotilla y tenia que arrancarlo me di una vuelta por el barrio, asi me hacia a los mandos, pero con gran dificultad, porque el pedal del freno se queda anclado. El lunes, día de Navidad, me pase toda la mañana enseñando el coche y dando vueltas al pueblo con la familia, todavía sin seguro. El martes como tenia el día libre me fui a Madrid e hice las copias de las llaves, me cobraron por las tres nada mas y nada menos que 16,95€, total que me dejo en blanco. Al llegar a casa y ver que todavía no me habían enviado el seguro provisional, llame a la Mutua y en cinco minutos me llego el tan deseado seguro, pero como no tenia tinta en la impresora y al no encontrar un cartucho en todo el pueblo me fui con el pelotilla a la tienda de fotocopias donde me imprimieron el seguro, ¡por fin puedo circular con mi pelotilla sin miedo a que me paren!

Mañana, también tengo el día libre (el ultimo del año) así que por la mañana nos dedicaremos a reparar el pedal del freno y a revisar en general el coche, ya tengo preparado el manual de despiece por si hay alguna pieza que no vemos.

Mañana os contare mas...

El seguro

sábado, 23 de diciembre de 2006

En estos cuatro días que tengo a mi Peladilla aun no me he podido mover nada mas que el día que lo traje, mientras tanto he estado informándome sobre los seguros y arrancándolo todos los días. Sin ir mas lejos el jueves abrí el maletero y saque todo lo que el antiguo dueño llevaba, afloja todo, aceite, liquido de frenos, el gato (original) y otras cosas mas. Para evitar robos, opte por quitarle los cuatros tapacubos y el anagrama y así lo tendré hasta alguna concentración o empiece a restaurarlo (que trabajo tengo).

Volviendo a los seguros lo tengo un poco difícil, porque dada mi condición de conductor joven con menos de dos años de carné (ayer hice los dos años) no había muchas compañías que me asegurasen, la única aseguradora que me interesa es la Mutua Madrileña, porque las de seguros para clásicos no me interesan, tienen muchas restricciones, así que finalmente me he decidido por la mutua que es mas barata a la larga, el primer año pagare unos 432€, el segundo 311 y el tercero 196 y así me ira bajando año a año.

Con esta información y aprovechando que ayer salí pronto del trabajo llame para hacer el seguro con tan mala suerte que tenían un problema técnico que me hacia esperar hasta las cuatro y media, como tenia que esperar aproveche para hacer unas fotos y enviarlas a la gente de la lista tal y como les había prometido.

Al llegar las cuatro y media llame, me atendió una chica que me pidió los datos de mi madre (por quitar el recargo de conductor joven al corsa), así que después de localizarla y tener sus datos volví a llamar, pero esta vez me atendió un chico al que no tuve que dar ni un dato de mi madre, pero si la referencia que le habían dado a mi padre, me comunico que al tratarse de un coche con mas de 25 años necesitaban que enviase por fax la tarjeta de la ITV, el permiso de circulación y las características técnicas del coche y así hice, fui a casa de mi novia pero como no funcionaba el fax fuimos a la tienda de fotocopias y ya solo quedaba esperar. A día de hoy todavía no me ha llegado el seguro para poder circular, y eso que me dijeron que en cuanto enviase el fax me mandarían un correo electrónico con el documento provisional.

Ahora mismo tengo el coche en la rampa de mi garaje lleno de nieve porque ayer por la noche nevó y quería limpiarlo, así que voy a ver si lo hago.

Os dejo con unas fotos de mi pelotilla, que las disfrutéis, un saludo y ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!



Camino a casa II

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Cuando Chema me dijo que se había comprado el seiscientos no me lo podía creer, hacía un año que estábamos viendo seiscientos por Internet, yendo a concentraciones y soñando con tener uno. Ayer por fin fuimos a buscarlo hasta Hortaleza en el Corsario con su padre porque yo no tengo carné de conducir. El camino hasta Hortaleza se me hizo eterno porque no veía el momento de verlo y de tocarlo, además como dice el refrán "hasta que no lo vea, no lo crea".

Cuando lo vi no podía cerrar los ojos, ¡que chiquitín! no es lo mismo verlo en fotos por Internet o ver el pelotilla de otra persona que el "tuyo", es de Chema pero como si fuera mio, fue entonces cuando se me ocurrió ponerle el nombre de Peladilla. Al principio me daba vergüenza aceptar la invitación de su padre para hacer el primer viaje de copiloto, pero Chema me conoce muy bien y me leyó en los ojos que estaba deseando montar en él. Así que con su padre de conductor nos dirigimos a Colmenar, no sin antes pasar por una gasolinera y parar a "darle de comer", ¡que ilusión! era la primera vez que montaba en un seiscientos, iba como en una nube, de hecho todavía lo estoy.

La verdad es que no podíamos ir muy deprisa porque el motor no estaba muy bien y el piloto del aceite estaba encendido y solo alcanzaba los 70 por hora. Aunque nos adelantaban todos, a mi no me importaba porque es un privilegio montar en un coche como este. Poco después de entrar en la carretera de Colmenar (M-607) , paramos para ver si Chema quería conducirlo, pero rechazo la proposición, así que continué el camino con su padre. Durante el resto del trayecto fuimos hablando de el seiscientos que tuvo y del seiscientos que también tuvo mi padre. Cuando llegamos a Colmenar fuimos a enseñárselo a mi madre y a mi hermano, esta vez Chema era el piloto. No se quien se emocionó más si él o yo, cuando lo condujo por primera vez porque sabía que le hacía mucha ilusión y que era el sueño de su vida.

Carolina.